¿Es malo sentir Estrés?

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¿Qué sería de nosotros si cuando nos sentimos atacados por un perro no sintiéramos el impulso de echar a correr o de detenerlo de alguna forma?. Sin duda nos mordería o nos daría un revolcón. ¿Te has parado a pensar QUÉ mecanismo de supervivencia se activó para defendernos de esa amenaza?: ha sido una respuesta al estrés, lo que se conoce como Eutrés

A la vista de esto: ¿podemos asegurar que el estrés es malo?

Cada uno de nosotros reaccionamos ante el estrés de diversas formas, pero en general todas nuestras reacciones se engloban en dos tipos:

  1. Cuando nuestra respuesta al estrés, respuesta conocida como Eutres, nos trae consecuencias positivas: Correspondería a ese impulso del que hablábamos, que nos lleva de echar a correr cuando nos sentimos atacados por un perro, con el resultado positivo de que logramos huir.
  2. Por el contrario, si nuestra respuesta al estrés no favorece sino que dificulta que nos adaptemos a aquello que nos produce estrés o tensión, hablamos de Distrés, con consecuencias negativas para nuestro organismo, que es lo que ocurre cuando ante el ataque del perro nos paralizamos, presa del terror. El Distrés, además, puede desencadenarse cuando la respuesta estrés se prolonga demasiado tiempo, afectando a nuestras emociones y a las defensas del organismo.

Es una realidad que el estrés afecta directa o indirectamente a la salud, ya que una situación estresante provoca que el cerebro se ponga en guardia y prepare al organismo para defenderse: nuestro sistema nervioso se despierta e infinidad de hormonas son liberadas para activar los sentidos, acelerar el pulso, modificar el ritmo respiratorio y poner nuestros músculos en tensión. Episodios breves o poco frecuentes de estrés representan poco riesgo para nuestra salud ya que damos tiempo a nuestro cuerpo a que se recupere, pero si la exposición a situaciones estresantes sucede de forma muy habitual o mantenida en el tiempo, nuestro organismo permanece en un estado constante de alerta, lo cual supone un desgaste que desemboca en fatiga, afectando a nuestra capacidad para recuperarnos y defendernos. El resultado: aumenta el riesgo de lesión o dolencia

El estrés laboral es una figura que se ha extendido debido al ritmo de vida al que hoy en día nos vemos sometidos. Se puede definir como un conjunto de reacciones físicas o emocionales nocivas que aparecen en quien siente que las exigencias de su trabajo superan su capacidad, sus recursos o sus necesidades. Suele originarse por existir un conflicto permanente entre la necesidad de resultados y los recursos necesarios para obtener dichos resultados.

En la actualidad muchos estudios prueban la relación existente entre el estrés laboral y un amplio abanico de dolencias: alteraciones del sueño y del humor, ansiedad, molestias de estómago, dolores de cabeza son, entre otros, manifestaciones relacionadas con el estrés y podrían ser la punta del iceberg de dolencias que derivarían en afecciones crónicas.

Y a ti: ¿ Cómo te afecta el estrés? ¿Consideras que está equilibrada tu necesidad de cumplir objetivos con los esfuerzos que tienes que hacer para alcanzar dichos objetivos?

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Sobre Paloma Hornos

Terapeuta y formadora en Inteligencia Emocional, escritora y columnista en diversos medios de comunicación dirige el gabinete GESTION EMOCIONAL (www.gestionemocional.com). Con ella descubrirás el valor de quererte, y de quererte bien, mejorarás tu productividad y tu comunicación, y aprenderás a gestionar el estrés y tus emociones.

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